sábado, 17 de enero de 2009

Una Mujer del Campo


Una mujer granjera, al término de una dura jornada de labor, puso en los platos de los hombres de la casa nada más que heno.
Cuando ellos, indignados, le preguntaron si se había vuelto loca, ella replicó:
-¿Y cómo iba a saber que se darían cuenta? Hace veinte años que cocino para ustedes, y en todo ese tiempo nunca me dieron a entender que lo que comían no era Heno.

(Dale Carnegie)

1 comentario:

Sergio Dabal dijo...

Hola amiga !!! Te he extrañado en tus escritos y has retornado. Que bueno !!!!
Lindo relato y situación del diálogo.
Bueno, no me olvides.
Saludos, Sergio.