lunes, 9 de marzo de 2009

La Fábula del Pendejo


Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertía con el tonto del pueblo, un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y limosnas.

Diariamente algunos hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 400 reales y otra de menor tamaño, pero de 2000 reales.

Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risa para todos.

Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió: lo sé, no soy tan tonto. Esa vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.

Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:

La primera: Quien parece tonto, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos tontos de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.

Pero la conclusión más interesante es:
Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos.
Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.
El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser pendejo delante de un tonto que aparenta ser inteligente..

(Leyenda mexicana)

3 comentarios:

Luna dijo...

Hola muy buen leyenda me gusto
un beso desde mi Luna

anamorgana dijo...

Estupenda leyenda.Sí, ciertos los verdaderos tontos en este caso eran los que se divertian a costa de otro. Las apariencias engañan casi siempre y lo importante no es lo que los demás crean y piensen , si, no lo que cada uno piense de si mismo.
BESOS
anamorgana

Sueños Rotos dijo...

Hola Dama de abril..acabo de descubrir tu blog por casualidad y estoy enganchada leyendo tus entradas ahora mismo, sólo queria saludarte y felicitarte, me encanta lo que escribes y cómo lo haces, con tanto sentimiento... si me lo permites, yo también me adentraré en este bosque tuyo y te seguiré leyendo! :)
Un beso entre sueños...rotos.